La cebada había cubierto totalmente los surcos plantados, ocultando hasta los propios surcos. Al no recibir tratamiento fitosanitario esta parte de la finca, el «avenazo» (Avena fatua) estaba muy extendido.
Ha sido durante el desbroce, cuando han aparecido algunas de las plantas, detectando un índice de supervivencia inferior 5 % del total plantado en esta primera visita.
Posibles causas: falta de riego, un verano muy seco, defectos en la plantación, «cienes» de topillos y plantación en terreno sembrado de cebada.


