Para calcular el número de plantas necesarias, hice un pequeño croquis con las medidas de los surcos.
El marco de plantación para la lavanda es de 2,0 x 0,9 m. Superior al mínimo establecido (1,8 x 0,7 m) porque el suelo es poco profundo de secano y porque en su carácter experimental deseaba evaluar la supervivencia, facilitando la expansión de las raíces para la toma de agua y evitar la competencia por dicho recurso.
En las cabeceras de los surcos y en la zona Este, lindante con un arroyo, con el objetivo de crear de un seto vivo de especies autóctonas, no tanto para aislar la finca, como por los beneficios a la biodiversidad y al paisaje.



El primero de diciembre de 2020 hice el primer plantado de cuatro especies: avellano (Corylus avellana), escoba (Citysus escoparius) y una variedad de quejigo.