Primera localización
Localizar las plantas que han sobrevivido ha sido un ejercicio muy difícil. Porque no se veía ninguna bajo el cereal, lo que me hizo a pensar que no había supervivencia y resultaba frustrante. Por otro lado, al no tener el ojo habituado a identificar las especies, resultaba muy costosa la búsqueda. Así que, cada vez que encontraba alguna, la alegría era inmensa.
Tras el desbroce, con la bajísima supervivencia detectada, se rastrea la finca, localizando siete puntos de supervivencia que se agrupan en la parte central.
Para facilitar su localización, utilicé cinta bicolor, porque la opción de eliminar la vegetación a su alrededor no era aceptable.








Vista general de localización de supervivientes

Otra vista de las plantas, en la orilla del arroyo
