Que el Premio Planeta valora la calidad artístico-literaria, sabemos hace mucho tiempo, que es su argumento publicitario y que la realidad son los intereses editoriales.
Este año se lo han dado a Carmen Mola, pseudónimo bajo el que escriben tres reconocidos guionistas televisivos: Antonio Mercero (Madrid, 1969), Agustín Martínez (Lorca, 1975) y Jorge Díaz (Alicante, 1962).
Bajo el pseudónimo de Carmen Mola se ha publicado la trilogía La novia gitana, compuesta por los títulos: La novia gitana, La red púrpura y La nena. Recuerdo haber comentado, tras leer la primera, que no necesitaba las imágenes morbosas descritas, de una violencia pornográfica innecesaria, salvo para algún sector del público. También, recuerdo haber comentado que los personajes femeninos tenían la «humanidad de un maniquí». Una suerte de impostura. Sin embargo, leí cada novela hasta el final y las siguientes, por una mezcla de adicción y lealtad mal entendida hacia la autora. Por una suerte de sonoridad literaria, aplicable a pesar de la disparidad de criterios.
Hombres que se hacen pasar por mujeres
. Que tres hombres se escondan tras un nombre de mujer, Carmen Mola, es como cuando hombres blancos se pintan de negro en la cabalgata de Reyes o cuando se pintaban de negro para cantar Dixie: una impostura para apropiarse de un cierto éxito de gente o colectivos menos favorecidos, que luchan por sus derechos.
Visto desde fuera y desde el desconocimiento, más allá de la información de prensa, el Premio Planeta es cosa de hombres, entre hombres y para hombres, al que, ocasionalmente, invitan-regalan a alguna mujer que cumpla los cánones, como la excepción que confirma la regla.